viernes, 25 de noviembre de 2011

Las sores se visten de renos

La clausura engancha. A mí, que siempre me dio pereza salir de tiendas, ahora tengo la excusa perfecta para encargar la ropa por internet sin que me llamen adicta. La semana pasada, sin ir más lejos, pensé que necesitaba un par de pijamas cómodos sin menoscabo de una pizca de coquetería. Os preguntaréis para qué puede querer una hermana clausurada un pijama coqueto y la respuesta es sencilla: lo utilizo para estar en la celda, lo mismo para leer que para meditar, cocinar, escribir o recibir visitas inesperadas de otra sorellas, nunca para dormir. Lo de las visitas, prefiero siempre que sean inesperadas, así tengo siempre una justificación válida para escapar de cualquier protocolo de la buena anfitriona.

Sin más prolegómenos paso a explicaros cómo fue mi compra de pijamas on-line. Entré en el sitio en cuestión y había una oferta de pijamas completos, así como pantalones y camisetas de pijama sueltos. Los primeros me parecían algo muy clásico, de modo que opté por componer mis pijamas mediante piezas independientes en la talla 40:
  • Pantalón de pijama de rayas verticales en color beige y burdeos (los había de rayas horizontales pero hacen más gorda): Al carrito.
  • Camiseta monísima lisa de color burdeos, a tono con las rayas del pantalón, con escote amplio y botones en la pechera, que dan esplendor a mi figura: Al carrito.
  • Pantalón de pijama de rayas verticales color blanco y rosa palo: Al carrito.
  • Camiseta similar a la anterior pero diferente en la abotonadura, color rosa palo liso: Al carrito.
Fin de la compra. 38 euros. Aceptar las condiciones. Pagar con tarjeta. Compra confirmada.

Tres días más tarde llega una enorme caja de la tienda en cuestión. La abro feliz para sacar su contenido:
  • Pantalón de pijama estampado en renos, de color burdeos. Talla 46.
  • Pantalón de pijama estampado en renos, de color azul. Talla 48.
  • Pijama completo: pantalón azul marino y camiseta clásica de pijama azul marino de lana del pirineo... con dibujo de renos, con cuernos blancos y estrellas blancas. Talla 44.
  • Pijama completo: pantalón rosa claro y camiseta clásica de pijama en rosa de lana del pirineo con dibujo de... ¡renos!, con cuernos blancos y estrellas blancas. Talla 44.
  • Sudadera de lana del pirineo azul marino, con capucha y... ¡un reno grande! bordado en el bolsillo izquierdo. Talla 36.
Compruebo que el importe de la compra corresponde a lo que había pedido y ahora tanto reno y tanto cuerno me parece un chollo, así que decido no devolver nada. Me quedo con el pijama azul con renos y ya de paso me lo pongo, aunque el pantalón me arrastra y las mangas de la camiseta me cubren la mano entera. Para regalar el resto, convoco a las hermanas a mi celda. Desfile de modelos en 12 metros cuadrados: ¡Te queda monísimo! ¡Esto me lo quedo yo! ¡Esta fábrica tiene el tallaje pequeñísimo! ¿Me resalta el pecho? ¡Te lo aplasta, sor! 

Al final cuatro sores contentas salen con sus regalos, unas puestos y otras en una bolsa. La pequeña Douda, de Zimbabwe, se queda la sudadera. El pijama rosa de renos se lo lleva la nonagenaria sor Virtudes, después de pelear por él con sor Alicia en un diálogo de besugas. El pantalón de pijama azul con renos se lo lleva sor Rita y el burdeos con renos se lo queda sor Gafi.

Casi todas contentas por 38 euros.

Detalles fotográficos para curiosas e incrédulas
Estampado de renos en mi pijama de lana del pirineo
Reno bordado en la sudadera de sor Douda

9 comentarios:

Marcela dijo...

Cuidado cuando hagas pedidos de bragas, que veo que no se te da eso de comprar a distancia, jaajjaaa.

Sor Casta dijo...

Que pena que no había nada de la talla 36 y que todo me quedase tan ancho y largo. Y que mona que estáis todas con tanto cuerno.

Aprovecho para contestar tu ultimo mensaje.Te agradezco enormemente que me permitas comer ya, todo un detalle guapa. Lo que no entiendo bien es que "mi regalo" sea conversar con alguien que no me oye y endrogarme. ¿no podría ser levantarme el castigo? Y es que hermana el libro "yo no soy yo, evidentemente" es infumable (en mi modesta opinión, pero en la biblioteca encontré el titulado "yo soy tu mismo" que es mucho más fácil de leer y total el resultado es el mismo ¿no? que no sea yo ¿hace el cambio?

Por otro lado el tema sor Amor Ayyyyyyyy, pero si no la entendéis vosotras hermanas mías ¿la voy a entender yo? que te recuerdo que yo no "entiendo".

Ahora me iré a cenar unas galletitas virgenes de esas y a charlas un rato con Sor virtudes si deja de mirarse al espejo con su pijamita rosa.

Besos

sor Ella dijo...

Marcela, ves que todo lo aprovechamos. Si por el precio de 3 bragas nos mandan 12 calzoncillos, los repartimos a la comunidad y entonamos un canto de gracias a las diosas.

sor Ella dijo...

Sor Casta, no olvides gesticular mucho y vocalizar cuando hables con sor Virtudes. Asegúrate de que se ponga las gafas!! Luego pásate por aquí y me cuentas cómo fue todo... Y si no, mañana, si acado las galletas obran un milagro. Me chivas si ella también se las toma, pero no dejes que migue la leche con más de una, que está miy mayor la pobre para milagros.

O mejor cuéntanoslo a todas mañana en las tertulias de la hora sexta: ¡Ya puedes participar!

Sor Casta dijo...

yujuuuuuuuuuuuuuu!!!!! iba pa la cochina a coger más galletitas. Y es que no me llegnan, creop que adelgabzan porque siento que vuelo.

Venía a pregungar si de verdaz Sor Virtudez no oye, yo creo que si porque mientras cenatamos y charlagamos me miraba mu fijab y se reía muchov. Voy a seguif chazlando.

Manana a la hora esa ya te cuenxo máz.

sor Ella dijo...

Verás mañana estas dos.
¡Castiiiiiiiiii, la abuelaaaaa!
No me oye

chris dijo...

Para mí que la tienda esa de Internet no sabía cómo colocar sus productos navideños y os ha enviado todo su stock. Suerte que ha tenido que había hermanas de todas las tallas para atinar...

Sor Casta tiene una talla 36? y eso se debe a la castidad? porque si es así voy a poner una reclamación que llevo meses sin catar y no bajo de la 46!!!

Besos para todas las hermanas!!

Anónimo dijo...

jaaaaaaaaaaaajaaaaaaaaajaaaaaaaaaa
sor Casta: cuántas galletas te habías comido cuando escribiste el comentario????

Sor Casta dijo...

Anónima. Estaba yo para contar jajajajaj. Después de que me tenían matada de hambre ¿que esperabas?

Chris, y como siga en este convento acabo en una 32.