martes, 20 de diciembre de 2011

Blogueras nómadas por persecución

  1. Ahí a la derecha está la lista de blogs que sigo. Todos están escritos por mujeres, casi todas son lesbianas, muchas se dedican a la enseñanza, casi todas pasaron los treinta-y-pico y todas escriben bien, es decir, se expresan correctamente y saben expresar aquello de lo que desean dejar constancia o quieren transmitir. 
  2. Es obvio que a todas les gusta contar cosas y con ello buscan cualquier objetivo, desde satisfacer la necesidad de escribir, hasta el de ser leídas, abrir debates, crear polémicas, compartir puntos de vista o incluso ligar.


Soy bloguera, y eso indica que a mí también me gusta contar cosas, pero... con los datos del punto 1 se puede saber mucho más acerca de mí y de mis gustos sin ni siquiera haber leído una sola de mis entradas. Ya con esa información estaré en una lista de, pongamos, 30 candidatas a ser yo misma, mi persona real o la persona virtual de la que dejé rastro en otros blogs o publicaciones mías anteriores. Si a eso le añadimos que tengo un blog, podemos fijarnos en el tipo de plantilla o de letra que he elegido y, para mentes más especializadas, en cuál es mi estilo de escritura, coletillas que utilizo, extensión de mis entradas, etc. Eso reduce considerablemente la lista de candidatas a ser yo misma. Vemos a quién le comento, quién me comenta, en qué tono lo hacemos... Ahí se ve a quiénes posiblemente conozca personalmente, el tipo de relación que nos une, si es personal o virtual, amistosa o de pura vecindad...

Conclusión: No hace falta ser Sherlock Holmes para determinar con una alta probabilidad de acierto quién es quién a través de su blog, salvo primerizas, que no han dejado rastros anteriores.

Con esta introducción -larga como cabía esperar de mí por parte de quienes conocen mi forma de expresarme- vengo a decir que por más que nos vayamos mudando de un blog a otro con tal de mantenernos anónimas o inexistentes para determinadas personas, bastan como mucho unas semanas para que nos identifiquen con un nick anterior, máxime si quien nos busca vive solo para encontrarnos.

Sin ir más lejos, este blog fue inaugurado casi a las 7 de la mañana de un día de octubre. No habían pasado tres horas y mi fan secreta más obstinada -a la que conozco de cara, nombre, vida y milagros- ya lo había localizado a través de un comentario que dejé en otro blog, y eso que usaba un nick diferente. De hecho la idea de cambiar de blog no fue por pasar inadvertida, sino que el nuevo blog fue mi símbolo de un cambio de vida, habiendo dejado la que acababa encerrada en el blog anterior. (Otras veces he cerrado un blog "para siempre" -que luego resultó ser una temporadilla- por tristeza). A mí no me molesta en absoluto que mi fan secreta me lea cada día cinco veces como promedio -aunque no me haya dejado ni un solo comentario en años- ; ya leía mi anterior blog con la misma o mayor voracidad desde que lo creé. Incluso tengo mis sospechas de que me lee para saber cuándo me pasa algo horrible y así correrse de gusto. ¿Y qué? no la voy a privar de semejante placer, ni aumentaría mi dolor el hecho de que ella se lo disfrutase. Por mí,  con toda esa penita, como si se cayera el mundo. Y quién sabe, lo mismo soy su amor imposible. Tanto da, me trae al fresco.

Conozco a varias amigas blogueras que tienen su pesadilla particular, de estilos e intenciones muy distintas, pero siempre ahí, siguiéndolas, escrutándolas, "amándolas", analizándolas, sojuzgándolas... De ellas, unas siguen con el mismo blog desde que lo crearon hace años, otras se mudaron y volvieron a ser localizadas, algunas cerraron el chiringuito y se dedicaron al macramé. Pero si nos gusta escribir, seguiremos haciéndolo. Nos gusta estar rodeadas de otras con las que nos sentimos afines y las seguiremos enlazando y comentando. Salvo que nos vaya la vida en ello, considero que nada ni nadie nos tendría que hacer sentir en la obligación de dar un paso de más ni de menos en el recorrido que nos hemos marcado en la vida, aunque solo sea un recorrido bloguístico.

Con eso no estoy criticando a las blogueras nómadas por persecución, sino animándolas a "pasar" de personajes importunos, porque al escapar les estamos dando nosotras un poder del que carecen. ¿No dicen que los perros huelen el miedo y ahí atacan? No solo los perros lo hacen.

25 comentarios:

María dijo...

¡Qué retorcida es la vida a veces! Yo no miro ni las estadísticas, ni de dónde me leen o no, ni si mucho ni poco... o no me persiguen o no soy bloguera famosa o no me entero.

chris dijo...

Corre una leyenda que dice que hasta que no tienes tu propia fan secreta o tu perseguidora abiertamente declarada, no consigues el título oficial de bollobloguera. Mientras, eres una plumilla* cualquiera.

*En Periodismo se les llama plumilla a los simples redactores. Aquí tiene una doble connotación...

Morgana dijo...

uhmmmmmm, discrepo Chris, discrepo. No molan los acosos, vengan de donde vengan. Ni te titulan. Ni los queremos.

Escribimos porque nos gusta y nos da la gana, porque este espacio nos pertenece nada más que porque lo creamos con cada post, con cada comunicación. Y lo hacemos, además de con maestría, con mucho cariño, elegancia y muuuuuucha inteligencia.

Sí, sí, pasemos. Tan sencillo como obviarlos o bloquearlos. ¡Que les den!

Creo que lo decía Graciela (Singulares) hace poco: nuestra venganza será ser felices. Pues eso. Seamos quienes somos pese a quien le pese.

Un abrazo, hermana!!!

Mayte Mederos dijo...

Me encanta leer esto después de haber asistido consternada, desde la pantalla, a varios capítulos de los que cuentas. Desde luego que nadie como una misma para sopesar sus circunstancias personales, pero me gusta la postura que propones, porque estoy harta de ver el techo de cristal tan frágil que tienen las amigas blogueras. Y me enerva, por lo injusto que es que gente tan legal, valiosa y entrañable tenga que emigrar a otro blog por un puñado de acosadoras. Me sumo a tu marea conventual (con pancarta de vainica doble, claro está, que las formas nunca hay que perderlas). ;-)

Lenteja dijo...

Muchas de las fijaciones, obsesiones se alimentan de la atención que se les preste. En los delirios es esfuerzo valdío los razonamientos, las peticiones; es más, es contraproducente pues se interpretan como éxitos. Vamos, lo que viene a ser " No hay mejor desprecio que no hacer aprecio" que decía mi sabia abuela, o " A mí plin " que es lo mismo pero más actual....Ante mayor gravedad, la patología pasa a delito,( y el delito se denuncia.)
Besos.Lenteja

Kika Fumero dijo...

Suscribo a mi Morganita y a Mayte. Y nuestra querida Lenteja me quitó la cuchara de la boca!! (digo...la expresión! Ays, es que tengo hambre...). Pues eso: que no hay nada como la indiferencia! Ea. Muy buena reflexión, Sor Ella. Un beso, guapa!!

Juli Gan dijo...

¡Qué susto, porque yo te encontré y te comenté al poco de abrir el blog! Casi me da por pensar que hablabas de mí -egocéntrica que es una- pero después de leerte más detalles (Ufs, sor Ella, mal trago) no se desean perseguidor@s así de ninguna manera.

sorella dijo...

¡¡¡¡Juli, corazón!!!! No eres tú ni ninguna otra de mis amigas blogueras.

No tengo tiempo de comentar más ahora, pero quería dejarte y dejaros tranquilas, mis amigas mis compis blogueras.

Muchos besos

Juli Gan dijo...

Lo sé, tranquila. Al leer todo el post me he dado cuenta. Don't worry. Un abrazo.

Ajolin dijo...

Queridas todas, no puedo estar más conforme que no hay que hacer caso de estas patologías...Bien. Pero si esas patologías trascienden a ámbitos donde te dejan en bragas...¿qué queréis que os diga? Prefiero mudarme.
Chris...no es plato de gusto y lo sabes (ya sé, era para quitar hierro al asunto y poner más pluma)

Pena Mexicana dijo...

Por lo visto yo voy a un ritmo diferente que la bollosfera... leí el post y no comenté y ahora que regreso ya está todo dicho!
En fin, supongo que yo también soy una plumilla cualquiera porque no tengo acosador(a) ni quiero tenerla. Prefiero los comentarios de buena voluntad que me llegan, besitos a todas

Anónimo dijo...

Paseo por muchos blogs. No sé nada, o casi nada, de quien los escribe y tampoco suelo hacer comentarios.Lo que no entiendo muy bien es la idea de que se pueda pensar que estás "acosando" a alguien por leer lo que escribe públicamente, aunque lo hagas con frecuencia.
No soy esa persona que mencionas pero, dado que en cierta manera yo hago lo mismo, me asusta descubrir que una bloguera pueda llegar a pensar que estoy enamorada en secreto u obsesionada con ella por leerla con frecuencia. Ni me había planteado semejante cosa.Tendré más cuidado.

Ajolin dijo...

¿Sor, me permites hacer una pequeña aclaración a Anónimo?...
Mira, normalmente, no son lectoras las acosadoras, sino personas de fuera, de la vida cotidiana, que te buscan en la red y (en algunos casos en concreto) hacen más pública tu identidad.
Cada caso es diferente y particular, y si bien es cierto que nos arriesgamos a este tipo de actitudes por escribir en un sitio de libre acceso, no es menos cierto que no lo hacemos con nuestro nombre y apellido, sino con seudónimo...por algo será.
Quédate tranquila....quien acosa no suele dar la cara aunque sí por culo.
Gracias Sor.

sor Ella dijo...

Ajolin, no solo te permito sino que agradezco tu aclaración a anónimo. Mejor explicado imposible y agrego:

Anónimo, como bien ha dicho Ajolin, no son lectoras anónimas cualquiera, se trata de personas que nos conocen cara a cara, a nuestras familias, nuestro domicilio, nuestro trabajo, que han manifestado pública y fehacientemente su animadversión hacia nosotras, o que han intentado dañar una o muchas veces nuestra imagen privada y pública o nuestro trabajo, o nuestra relación familiar o de pareja, o que hacen burla sobre nuestra credibilidad como personas y que nos desean todos los males del mundo… o todo ello a la vez.

Causa estupefacción que a pesar de todo ello sigan queriendo saber lo que decimos, por dónde andamos, con quién nos relacionamos... Y es lógico que sospechemos que no lo hagan con la sana intención de disfrutar de la lectura, como es lógico que en situaciones así se produzca frecuentemente la migración a otros blogs, de ahí lo de las blogueras nómadas.

Lenteja dijo...

( Con permiso Hermana )
Noooo......Anónimo/a, NO se acosa por leer ( que para eso se publica de forma abierta ), sino que quien acosa, persigue, perjudica...en la vida no virtual ADEMÁS lee aquí.
La mayoría de l@s lectores son/somos gente bienintencionada.

Jam lo intenta dijo...

Coincido de nuevo contigo, como tantas veces y te reconozco en esta entrada aunque lleves hábito y rosario. No importa que mutéis pero por favor, no desaparezcais.

sor Ella dijo...

jam, un rosario un poco particular, pero llevarlo lo llevo jajajaja

Beso!

Anónimo dijo...

Gracias por la aclaración:entiendo que te referías exclusivamente a quien te acosa en la vida real y sigue tus pasos aquí(...y a donde vayas).
Seguiré entonces de paseo por estos blogs sin peligro de ser considerada una chalada.

sor Ella dijo...

Gracias a ti por entenderlo.
Bienvenida siempre

Besos

Siempre suya dijo...

Al principio también me asusté, como Juli, porque entro más de 70 veces en cada blog, y es que tengo setenta interrupciones y abro y cierro constantemente, y no creas, que me corta mucho pensando en las estadísticas. Pero bueno... tranquilidad y buenos alimentos para estas fiestas, que ya no sé ni cómo voy a conservar este tipín que tengo.
A pasarlo bien, sores y hermanas, y que los alimentos del refectorio sean del agrado de todas. Que comamos con mucho agrado lo que más nos guste.
Bss

Arlene Escarlata dijo...

No tenía ni idea de que existiera el acoso blogueril... así que lo de abrir y cerrar blogs no es para volverme loca a mí? ;p

SimpleDay dijo...

Yo creo que una como blogera, escriba bien o mal, (que yo sé mis limitaciones) lo último que quiere es ser acosada, es espantoso.
He sabido ya de bastantes blogueras que sufren este tipo de situaciones y no dejo de salir del asombro: ¿cómo hay personas con tiempo para leer, comentar o estar ahí solo por joder? Es que no lo entiendo, si yo lo hago por hobbie y a veces no puedo leer o actualizar en semanas!!
Un abrazo,

Never dijo...

Pues yo soy Never y tambien me habia asustao mucho pensando que se me acusaba de "cotilla nefasta". Seguire leyendo tu blog te pongas como te pongas, porque si porque me gusta como escribes y porque me entretiene.
No tengo mejor cosa que hacer que ponerle cara a una monja y espiar sus usos y costumbres¡¡¡¡ Anda ya.Besos y felicidades con retraso...

sor Ella dijo...

A todas, incluida Never, que ha sido la última en comentar:

Por favor, es un placer para mí que comentéis, que leáis sin comentar. Más que un placer es un honor.

Hablaba de lo que ya dije en un comentario anterior, de las muchas blogueras que se ven importunadas por personas de su vida cotidiana que irrumpen en sus blogs como mínimo para intimidar y en los peores casos para hacer daño.

Un abrazo muy fuerte.

Marcela dijo...

ayyyy, como te entiendo sorella y no digo más, que seguro que lo lee.