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miércoles, 11 de enero de 2012

El éxtasis de Sor Marcela

Tras la llegada de sor Marcela a nuestro humilde convento, acomodó sus enseres en la celda 21, cenamos en mi celda e invitamos a pasar la velada con nosotras a sor Misterio. No estuvimos arreglando el mundo como otras veces porque no le vemos componenda, sino que nos dedicamos al noble arte de conversar empezando por cualquier cosa y terminando por otra que no tiene nada que ver. A las tres nos gustan esas tertulias sin orden del día ni concierto.

En el transcurso de la charla salió a colación el nuevo buscador granaíno, que naturalmente utiliza una palabra que en el lenguaje vulgar de Granada se usa para casi todo.

Está basado en Google del que toma su aspecto visual, como podéis ver.


Hablando por hablar y habiendo pasado por temas tan trascendentales como la tortilla de patatas y distintas partes de la anatomía femenina, lo que se dice todo un brainstorm, acabamos volviendo al tema de los buscadores y ¿por qué no crear un buscador lésbico? Acabamos dándole nombre, cambiando el texto de los dos botones inferiores de Google y usando los colores del arco iris. He aquí el resultado.

Luego nos acostamos, cada una en su celda correspondiente, aclaración que hago para evitar malos pensamientos, que son pecado y, antes de que despuntara el sol, ya había pedido a sor Marcela que hiciera apostolado ante una concurrida audiencia de la que arrancó pensamientos, risas y aplausos y eso que la pobre mujer no tenía la menor intención de evangelizar a nadie esta mañana, que seguramente habría preferido dedicar a la práctica del dolce far niente. Tres horas más tarde bostezaba de cansancio y de sueño, momento que aproveché para sacarla del bullicio intramuros y llevarla a mi sala secreta, de la que algunas han oído hablar pero pocas han tenido el honor de conocer su ubicación y mucho menos de visitar, a excepción de sor Amor, sor Alicia y quizás alguna otra que ahora mismo no recuerde. El sol entraba por entre los barrotes de la ventana. Fumamos. Se puso frente al haz de luz, cerró los ojos y entró en éxtasis. ¿No podéis creerlo? Mirad.

lunes, 9 de enero de 2012

Explicar el convento y noticias de última hora

Para muchas de vosotras sobran las explicaciones sobre qué es el convento, qué significa, quiénes viven en él y por qué. Otras se sienten desorientadas:  ¿Es realidad o es ficción lo que escribes en tus cartas? ¿Quién es quién en cada personaje?

El convento es una abstracción de una vida, la mía, llena de afectos y desafectos, más de lo primero que de lo segundo. Las hermanas son las mujeres que viven en el corazón del convento, que es el mío: sor Amor-sor No, sor Casta-sor Raimunda, sor Marca Pola (de la que todavía he contado poco o nada), sor Alicia del País de las Maravillas y algunas más, unas de las que todavía no he hablado y otras que, por hacerlas menos identificables, toman nombres distintos en distintos momentos.

El convento -mi vida- está lleno de mujeres, mujeres que me aman y amo, que me amaron y amé. Mujeres a las que admiro, fuertes, sencillas, complicadas, vestidas, desnudas, armadas, desarmadas, del pasado, del presente, presentes, ausentes, permanentes, de paso. El convento -mi vida- está construido de afectos de mujer distintos, insustituibles, estrechos e imborrables.

El convento es de la Orden de Lesbos y sin embargo no todas las hermanas son lesbianas.

El convento es de clausura, lo que no implica que tenga numerus clausus, aunque no se puede salir de él fácilmente: si estás en el convento -en mi vida- eres libre de alejarte o acercarte pero, con casi toda seguridad, te quedarás en mi corazón.

Alguien se lamentó un día de nuestros votos de castidad, pero ¿quién habló jamás de tal voto en tal convento?

Última hora

Comenzamos el año nuevo de enhorabuena: 
  • Sor No se ha desnudado, ha guardado en el armario su hábito de malla de acero y su escafandra de cristal insonorizado, ahora podemos oírnos y no me duele abrazarla. Secretamente vuelvo a llamarla sor Amor.
  • Sor Raimunda se ha enamorado. Lo bien que le sentó la merienda-cena con sor Virtudes y el subsiguiente cambio de nombre.
  • Sor Misterio se ha instalado en el convento, celda 17.
  • Esta Nochevieja he llevado bragas rojas, regaladas.
  • El día de Año nuevo he ganado un bingo y una línea y además me he resfriado (por pasar pronto lo malo).
  • En esta semana voy a tener el honor de alojar en la celda 21 -celda VIP- a una de mis más queridas amigas. No sé si viene de incógnito. De no ser así ¡que se manifieste!